VOLVEMOS AL PASADO

Si tuviera el poder de viajar por el tiempo y volviera a mi infancia, vería que feliz era mi vida en mi casa con mi familia, en una sociedad impedida para expresar su pensamiento político, dentro de una dictadura de derechas que se dirigía a su final sin remedio. Digo que era feliz por que era ignorante de esa dictadura, no me llegaba cuando era un niño todo lo que de política había en mi país. Tan solo lo que mis padres y abuelos me contaban, a los que nunca oí hablar de que los de derechas o izquierdas eran buenos, ya que me contaban que durante la asquerosa y terrorífica guerra entre hermanos, cuando los de un lado tenían el poder se dedicaban a cometer las más peores aberraciones con la gente del pueblo y cuando entraban los otros, hacían lo mismo.



Que mataban a mucha gente inocente de un lado y de otro y que lo mejor que podíamos hacer era olvidar todo aquello y no compartir el odio y rencores que algunos todavía albergaban. Tanto miedo me producía aquellas historias que siempre he tratado de no entrar en esas cuestiones. Por curiosidad si que he leído para enterarme de cómo se produjo todo aquello y por razones de mi edad tuve la suerte de poder ver los documentales sobre la guerra civil española, tanto los fascistas como los de izquierdas y la conclusión es la que mis ancestros me transmitieron, horror, muerte y sin razón, cosas que no deberíamos recordar, nada más que para no caer otra vez en el mismo error.

Hoy con edad suficiente para poder disponer de un sentido común amplio, me da miedo cuando veo al presidente de gobierno Español intentando acabar con el país que preside, para poder cambiarlo por el que anhela, sin pararse a pensar en sus consecuencias.

Me produce terror la poca moralidad que demuestras nuestros políticos y más aún cuando observo que no son más que una imagen ampliada de lo que somos los ciudadanos de nuestro país.

Y me espanta de una manera terrible, ver como el poder judicial cae en picado y las instituciones del país le siguen como piezas de dominó.

Hemos asistido durante estos últimos siete años a la destrucción estudiada y planeada de nuestro país, comenzando por acabar con el ejército, con la política, con las instituciones y creando 17 países dentro de uno, a los cuales se les enfrenta a diario. La última prueba de ello es un anuncio que he oído en radio, en el cual se pide la final del trasvase del tajo segura, acusando a Murcia de tirar el agua potable y utilizarla para campos de golf.

Cuando oigo hablar a algunos vejestorios que han vivido al amparo de la dictadura y que ahora se erigen como adalides de la democracia insultando a los demás partidos legales y constitucionales y al poder judicial, me pongo de los nervios y cuando lo hacen los que ni la han vivido, me dan ganas de vomitar.

Lo que más miedo me da de todo esto, es observar como cada día nos vamos acercando más a la situación del 36, donde España se encontraba con una situación de crisis económica como la actual, con una altísima tasa de paro y con el poder judicial, político y económico destruido.

Dodaj komentarz