A UN PASO Y PUDO SER MEJOR

      
 Cuando el Geta ya paladeaba en la punta de los labios el sabor del triunfo, de la victoria, de la gloria, un revés traicionero le arrebató el exquisito elixir de la boca, para aplazar, o quien sabe si cancelar, sus opciones de permanencia. Y fue traicionero porque llegó en botas de un viejo conocido de la afición azulona. Riki, el Pirelli que desbordaba contrarios en la banda del Coliseum hace bien poco, fue quien empujó la pelota en boca de gol para evitar tres puntos que en la situación actual no aseguraban el éxito matemático, pero sí el virtual. En cambio el Getafe se queda a un paso de la meta, como el ciclista que la divisa antes de dar las últimas pedaladas del sprint. Ya la ve, la huele, casi la puede tocar, pero ese último paso hará buenos o infructuosos todos los que ha dado anteriormente esta temporada.

Lo que no le pueden arrebatar a este equipo es la buena sensación que deja sobre el campo. Míchel ha conseguido variar el rumbo de la nave y girar hacia direcciones más estéticas, que a la postre suelen conducir a finales felices. La irrupción de Granero por el centro, acompañado de nuevo por Casquero y un tridente en punta, otorga al equipo el toque que le había faltado en el resto del campeonato, acostumbrados ya los jugadores a que la pelota pasara muy poco por sus centrocampistas en la creación de juego. La mala noticia fue que el propio Casquero sólo duró 13 minutos en el campo, momento en el que fue sustituido por Cosmin Contra, que pese a su condición habitual de lateral, se movió con soltura en la parcela ancha. El Geta se hizo pronto con el dominio del partido y no lo soltó en 90 minutos, aunque en pocas ocasiones transformó esa posesión en ocasiones claras de gol.

La acción más peligrosa de la primera mitad se produjo en el área de Ustari. Hay que decir que el meta argentino volvió a estar muy sobrio todo el encuentro, olvidando las dudas que dejaba en las salidas la temporada anterior. Es como si el periodo de lesión le hubiera servido no sólo para madurar, sino para que le siente mejor el traje de cancerbero, que ahora porta con el orgullo de quien sabe hacer bien su oficio. Pero no fue la manopla del arquero la que repelió el cabezazo de Bodipo a bocajarro, sino el poste izquierdo de su portería. Unos minutos antes Osky sí tuvo que emplearse a fondo en un tiro raso de Guardado dentro del área, que logró blocar contra el pecho. Por parte azulona, la vertiente ofensiva no pasó de un par de disparos centrados de Albín y Granero, aunque la sensación era de peligro constante cada vez que se pisaba el área blanquiazul.

Los primeros instantes de la segunda mitad fueron como los idilios entre quinceañeros: pasionales y fugaces. A los 40 segundos Cortés continuó una elaborada jugada con un centro por la derecha que Soldado, todavía no sabe con qué parte de su anatomía (entre oreja, cuello y hombro) remató a puerta para marcar el primero tras rozar levemente el larguero. El Gudari suma su duodécima muesca en el fusil y adelanta a Güiza como el histórico máximo goleador azulón en una misma temporada en Primera. Al valenciano le ha costado, pero ya se ha convertido en el pilar ofensivo del equipo, haciendo bueno el gran esfuerzo que hizo el club por contratar sus servicios de killer profesional.

Con el viento a favor los getafenses siguieron controlando el esférico, jugando con un oficio casi inaudito, si tenemos en cuenta los nervios que jornadas atrás agarrotaban sus piernas. Guardado y Bodipo pudieron empatar la contienda, pero ninguno de los dos logró colocar sus disparos entre los tres palos. Sin embargo la jugada clave la tuvo Uche en sus botas. Cortés le envió un pase magnífico entre líneas y el nigeriano, en apurado mano a mano con Aranzubía, estrelló el cuero en las piernas del portero. Tres minutos más tarde el Depor no falló en su intentona. Guardado se sacó un tiro raso y duro como un sargento chusquero, Ustari sólo pudo despejar, dejando muerto el esférico en boca de gol para que apareciera Riki a empujarla. El punto, que unas horas antes se antojaba como un valioso tesoro, se quedó en premio de consolación, ya que la permanencia deberá esperar. La meta está a sólo un paso, pero ese paso todavía no se ha dado, y los numantinos no pasaron a la historia por dejarse doblegar con facilidad… tampoco la marea azul.

Ficha técnica

DEPORTIVO: Aranzubia; Manuel Pablo, Lopo (A), Zé Castro, Filipe; Sergio, Juan Rodríguez (A); Lafita (Pablo Alvarez; m.62), Verdú (Riki; m.62), Guardado; y Bodipo (Valerón; m.80).

GETAFE: Ustari; Cortés, Cata Díaz (A), Mario, Rafa; Celestini, Casquero (Contra; m.14), Granero; Uche, Soldado (Adrián; m.74) y Albín (Manu; m.64 (A).

GOLES:
0-1; m.46, Soldado cabecea un centro de Cortés.

1-1; m.85, Riki remacha en boca de gol un despeje de Ustari.

FUENTE: elicebergmadrid.com

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